¿Cómo distinguir un dentista de confianza?

En esta era de la información, en la que los medios tienen mucho poder sobre las personas, encontramos infinidad de anuncios publicitarios que nos llegan a tocar fácilmente con la intención de vender un producto. Cómo sabremos, las cadenas dentales no son una excepción y anuncios dispuestos a tocar nuestros corazones ayudan a vender un producto que, en muchas ocasiones, lleva consigo mismo el sello de la falta de calidad. Ofertas, precios que nos llaman la atención por su bajo coste e infinidad de ganchos utilizados en publicidad hacen que la mayoría de gente no pueda resistirse a tales promesas tan suculentas.

Evidentemente, la sociedad está pasando por una época de crisis en la que el dinero es uno de los mayores problemas que existen pero ¿de verdad estamos dispuestos a vender nuestra salud ante cadenas odontológicas que solo pueden llegar a ocasionarnos problemas de salud y, por consiguiente, más gastos en un futuro? Cuando hablamos de salud no podemos jugárnosla.

Debemos de ser coherentes e investigar qué dentista podría ayudarnos y solucionar nuestros problemas. Pero ¿Cómo podemos saberlo? Una de las mejores opciones es mediante las opiniones de conocidos, ellos habrán pasado por manos de ese dentista y podrán explicarte su experiencia.

Otra opción es fijarnos muy bien en la clínica en la que estamos. Una buena clínica está regentada y dirigida por un profesional de la odontología que, además, conoce a sus pacientes y les inspira la total confianza para que puedan estar totalmente tranquilos al dejar su salud frente a él. Una clínica dirigida por alguien especialista en el sector empresarial, sin ninguna formación odontológica, no puede llegar al mismo nivel de confianza. A parte, alguien con formación empresarial no tendrá la misma sensibilidad por sus pacientes que un odontólogo profesional.

Una clínica odontológica no puede tener como objetivo ganar mucho dinero. Evidentemente, un profesional quiere que su clínica sea rentable pero en primer lugar está el paciente y su problema. Por otra parte, los materiales que utilizan muchas cadenas de bajo coste son de baja calidad. Un dentista tradicional siempre utilizará materiales de alta calidad, que pueden ser más costosos, pero a la larga el paciente no se resentirá.

Cuando entramos en una clínica tradicional, de confianza, vemos el trato personalizado al paciente. No somos un número más que ayude a solventar la rentabilidad de la clínica. Somos personas con problemas dentales dispuestos a solucionarlos en manos de profesionales de la odontología y no del sistema empresarial.

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